2.11.10

gabriela nunca supo ser normal

Son las tres de la mañana, y no puede dormir.
La cabeza le da vueltas, el estómago le duele y siente una punzada continua en el brazo derecho.
En ella esto es de lo más usual. No es nada nuevo encontrarse al borde de un colapso.
Lentamente se gira, sabe perfectamente qué hora es, pero prefiere asegurarse.
Perfecto, una noche más sin dormir, qué mas da.
Lleva tres semanas, tres malditas semanas intentando conciliar lo que sarcásticamente ella llama ''sueño''.
Aunque no lo parezca, está asustada.
Ignora qué es lo que sucede, y para ser sinceros, prefiere no saberlo.
Porque en el fondo, lo intuye.
Sabe que se siente tan sola que le duele, sabe que se pasa día y noche con el corazón encogido,
llena de tormentosos recuerdos que ansía no recordar.
La angustia la está matando, ¿y a quién puede contarle esto? a nadie.
Porque ella no tiene a nadie.
Ha acabado con la paciencia de todos los que una vez la apreciaron.
Y eso no se puede recuperar, lo sabe mejor que cualquier otro.
Sin embargo, poner mala cara de poco le servirá.
A nuestra pequeña Gabriela aun le resta una vida por llorar.

3 comentarios:

T u m e e n c a n t a s dijo...

=)

bixitoluminoso dijo...

la soledad nunca te deja dormir, es verdad...

ojala pronto la supere con buena compañia

Shara dijo...

me gusta :) te sigo ^^
soy todavia nueva en esto pero bueno aqui te dejo el mio haha :)
http://saranumero22.blogspot.com/