7.12.11

capítulo 2

Amanece un nuevo día en Bucarest. El Sol se filtra por las persianas alumbrando un panorama un tanto peculiar: una habitación no muy amplia repleta de cajas. En la esquina izquierda más alejada de la ventana, una cama. Y en ella un chico de unos veinte y pocos años roncando como si le fuese la vida en ello.
Rodeando la cama, cajas de pizzas y red bulls. Muchísimos red bulls. Conectado y en descarga un Mac colocado en una caja a modo de escritorio. Y en las paredes, notas. Notas y pizarras a rebosar de códigos binarios, algoritmos, lenguajes extraños y conectores lógicos.
Abierta de par en par una agenda, con el día de hoy, 1 de noviembre: exposición circuitos integrados; Kevin 8:00 AM.
Y son las nueve...

5 comentarios:

Forgotten words dijo...

Ainss el pobre después de estar toda la noche trabajando para poderlo entregar a tiempo ahora va y se queda dormido jaja yo creo que eso nos ha pasado a todos alguna vez :)

Duna Loves dijo...

esas cabecitas locas que no tienen calendario :)

Marlene dijo...

Me alegra en cuanto a la parte de saber que alguien siente lo mismo que yo y que mis palabras la entienden, en cuanto a la parte triste de que sientas eso... evidentemente no.

Al leer capítulo 2 de título he ido a leerme el primero y me gustan muchísimo los dos, espero leer más :)

LolaG dijo...

Me ha recordado a mí..Pasé una noche terminando de prepararme un examen importante y terminé por dormirme y perderlo. Pobrecillo, esta Navidad pediré un gran despertador para él. Y ya de paso,otro para mí.

Un saludo.

Carlos Rodríguez Arias dijo...

Joder, qué mala suerte, odio cuando pasan estas cosas
Un beso